martes, 25 de diciembre de 2012

Queremos saber cómo y por qué la crisis del periodismo nos afecta a todos.







Queremos saber, es un libro donde doce periodistas de una amplia trayectoria internacional en los medios más diversos, de prensa escrita, radio y televisión, reflexionan sobre la crisis que está atravesando el periodismo y también las dificultades que tiene un corresponsal para poder realizar dignamente su trabajo y en unas condiciones mínimamente humanas.

El primer capítulo se titula‘’El semáforo de Mondoñedo’’, y está escrito por Enric González. Lo más interesante que nos cuenta este periodista, es que se debe llevar a la práctica un periodismo global, esto quiere decir que, cuentes lo que cuentes debe ser a la vez local e internacional, ya que tienen que ser noticias que se cuenten tan detalladamente como si fuesen locales, pero sean de un interés internacional, ya que en estos tiempos de crisis si no es interesante la noticia, no encontrarás apoyo económico.

El segundo capítulo se titula ‘’De Twitter al monstruo’’, y está escrito por Marc Massets. Este periodista, nos cuenta que con la llegada de redes sociales como Twitter, que se están convirtiendo en nuevo medio de comunicación bastante importante, los periodistas tienen que aceptar la realidad de que están obligados a ser mejores, ya que tienen el deber de contar las noticias de forma diferente, de una forma que enganche al público, puesto que seguramente esa noticia ya la hayan leído en 140 caracteres de Twitter, y no les interese saber de esa noticia otra vez, a no ser que les des algo que haga que quieran saber más de ella.

Con el avance de la tecnología, los periodistas han perdido el monopolio de la comunicación, sobre todo los corresponsales, ya que ahora con las redes sociales cualquier persona del mundo puede informar de algo que esté pasando en su país.

El principal problema, es que en estos tiempos de crisis que corren, los propietarios de los grandes diarios no disponen del dinero ni de la voluntad para desplegar una cobertura internacional original y de calidad, por lo que es más difícil mantener la atención de los lectores, que preferirán ver las noticias en Twitter en vez de comprarse el periódico.

Lo que sí está claro es que los periodistas no desaparecerán, ya que siempre va a existir la necesidad de saber más de lo que el gobierno nos explica.

El tercer capítulo se titula‘’El tiempo robado’’, y está escrito por Pilar Requena. Esta periodista, nos cuenta que las tendencias están cambiando, ahora las televisiones no parecen apostar por una programación de producción propia y de calidad, y, además, esto se agrava en los últimos años ya que hay una tendencia creciente a que los periodistas en pantalla sean jóvenes, con un físico atractivo, dejando de lado a los periodistas más expertos y con más años en la profesión. Ya no importa la experiencia, ni los conocimientos, ni la capacidad de conseguir información, ahora sólo se busca entretener al público. Podemos decir que se ha convertido en un Show.

Con respecto a los enviados y a los corresponsales, todo el mundo tiene envidia de todos los lugares que conocen, pero nadie sabe la situación real en la que se encuentran. Viven el horror de cerca, palpan la muerte, sufren cuando hay problemas con el envío de las crónicas, para que luego ni si quiera se haya emitido en el informativo. Hay quien no reconoce ese esfuerzo, que no escucha, que no valora ese trabajo lo suficiente. Pero, al final, siempre siguen adelante, sienten la obligación de ser los ojos de aquellos que no pueden estar allí.

El problema de los medios hoy en día, es que cada vez dan menos información internacional o ésta queda oculta en medio de asuntos nacionales y de sucesos y de deportes y plagada de estereotipos o de noticias repetitivas. Otro problema notable, es la inmediatez, que hace que se pierda la parte más verdadera del oficio, la de buscar información y reflexionar, la de conocer al‘’otro’’.

El cuarto capítulo se titula‘’Qué pasó mientras estábamos fuera’’, escrito por Ramiro Villapadierna. Este periodista, nos cuenta que el descaro y la acritud han envenenado la década periodística en España, y, lo han convertido en uno de los servicios más pobres.

Mientras los corresponsales están en otro país buscando noticias, los jefes están detrás decidiendo qué es lo que le interesa y lo que no al lector.

Se echa la culpa a Internet, pero quizá también sea debido a que los medios de masas han cosechado deserciones en masa.

La prensa española se ahoga en una crisis variada: de credibilidad, de identidad, sectorial y económica. Se ha vuelto tan desagradable ser periodista en España que es suerte poder esquivarlo alegando ser corresponsal, sorteando además odiosas comparaciones entre periodista y blogger.

Aún así, los corresponsales cogen fuerzas y siguen con el pensamiento de que la opinión pública tiene derecho a saber qué están haciendo nuestro gobierno, nuestros ejércitos y aliados, económicos o militares, en su nombre.


El quinto capítulo se titula‘’Alimentar a la bestia’’, escrito por Mikel Ayestaran.

Este periodista, nos cuenta que la falta de oportunidades, los contratos basura y colaboraciones mal pagadas son un muro infranqueable para la mayoría de los aspirantes que desean trabajar como periodistas, por lo que al final, acaban optando por caminos diferentes.

Con respecto a la información internacional, cuenta que ha sido duramente golpeada por la crisis y resulta caro costearla, por lo que ha crecido el número de corresponsales y enviados especiales low cost. También, esta crisis se debe a que España ha perdido interés en el área internacional, ya que pertenece a la Unión Europea y no se presenta con ninguna identidad propia. En cuanto a la cantidad de dinero que ganas, muchas veces en este tipo de periodismo, aunque narres un bombardeo, es menor que cuando mandas una crónica de fútbol sala del barrio.

En la información internacional, también podemos hablar de la introducción de lo que se conoce como fast food, ya que se ha recortado mucho tiempo en la elaboración de la noticia y se puede decir que se ha convertido en los refritos de agencias y páginas de internet.

El sexto capítulo se titula‘’Reporteros vocacionales buscan refugio informativo’’, escrito por Mónica G. Prieto.

Esta periodista, nos cuenta que las condiciones en el reporterismo han cambiado mucho en pocos años. Antes, había mucho tiempo para ver, analizar, preguntar, anotar todo en tu bloc de notas, hacer fotografías, etc., sin presión y sin prisas. Ahora nos vemos inmersos en una crisis existencial del periodismo que no es tanto económica, sino que afecta al espíritu de una profesión que tenía un gran afán por saber y por mostrar lo que el poder no quería que se mostrase. Nos hemos acomodado al poder, somos manipulados, hemos dejado de interesarnos por saber y nos hemos contentado con la versión que nos dan aunque sepamos que no tenga nada que ver con la realidad.

Aunque esta profesión se fuera convirtiendo poco a poco en la peor valorada por la sociedad, los informadores y los responsables de los medios no se querían dar cuenta, se creían el cuarto poder incluso cuando ejercían de esclavos del poder.

Los gestores se apoderaron de todo lo que hacían los buenos periodistas y esos buenos periodistas mutaron también en gestores económicos. Todo esto era un círculo vicioso cuyo único fin era manejar la información y manejar a parte de la opinión pública, por lo que la verdad dejó de interesar a esos empresarios.

El séptimo capítulo se titula ‘’El suicidio de una profesión’’, y está escrito por Javier Espinosa. Este periodista, nos cuenta que la invención de Little Printer representa uno de los males que adolece al periodismo y a la información hoy en día.

Critica la disminución del tamaño de una noticia o reportaje, ya que los lectores están pagando lo mismo que antes pero para estar menos informados. Esto se debe a que cada vez más se intenta imitar el estilo de las noticias que aparecen en Internet.

Debido a la rapidez de Internet, la noticia de ayer se ha quedado anticuada y ya no tiene ningún sentido que aparezca en los periódicos, por lo que deberían apostar por reportajes, historias propias, etc. Así los lectores pagarían, pero por buenas noticias de gran calidad, no por la rapidez y la mala e incompleta información.

El octavo capítulo se titula‘’El último corresponsal’’, y está escrito por David Jiménez.

Este periodista, nos cuenta que en esta profesión nada es lo que parece. Al inicio de tu carrera sueñas con ser reportero, vivir experiencias increíbles, conocer un montón de gente y de sitios nuevos, etc., pero luego te encuentras con que tu trabajo no se parece en nada a lo que habías imaginado. Acabas cubriendo noticias aburridas y asistiendo a ruedas de prensa, y, cuando menos te lo esperas, te convierten en corresponsal científico, aunque no tengas ni idea de qué es lo que tienes que hacer en tu nuevo puesto.

Aunque te pase todo esto, un día puedes tener suerte, y, verte de repente haciendo las maletas para cubrir una noticia en cualquier parte del mundo. Ahí sientes que empieza de verdad tu carrera periodística, que estás empezando a hacer lo que realmente querías y que a partir de ahí todo irá sobre ruedas.

El noveno capítulo se titula‘’Malabaristas del periodismo’’, y está escrito por Mayte Carrasco. Esta periodista, nos cuenta que los reporteros de guerra son como malabaristas que se enfrentan día a día a numerosos peligros de los cuales quizá no salgan con vida, para que luego lo que te pagan por tu noticia haga que no haya merecido la pena. Pero, en estos tiempos de crisis, te das cuenta de que es mejor que nada y que seguramente sea más de lo que puedas ganar aquí.

En cuanto a los freelance, comenta que deben ahorrar bastante dinero para cuando tengan que ir a cubrir una guerra, ya que, el dinero que lleven, les servirá para disminuir el riesgo de morir. Esto se debe a que cuanto más dinero lleves podrás contratar unos servicios de mayor calidad en los cuales estarás más protegido.

Todo esto se debe, a parte de la crisis, a la poca ayuda que ofrecen las empresas en nuestro país a sus colaboradores, envidiando así a los servicios que otros países les ofrecen a los suyos.




El décimo y último capítulo se titula ‘’La agonía del mensajero…’’, y está escrito por Javier Martín.

Este periodista, nos cuenta que hoy en día la verdadera pérdida a la que nos enfrentamos es la del periodismo pausado y profundo, la reflexión, la investigación, el testimonio, el contacto con las personas y la empatía hacia ellas, etc., que ha pasado a ser todo lo contrario, por lo que el periodismo se está debilitando.

También, otro tema preocupante que ha hecho temblar los cimientos de la profesión ha sido la aparición de la red y del aumento del uso de Internet por parte de la población, ya que proporciona muchas facilidades. Pero también tiene su parte mala, puesto que Internet ha acabado con el monopolio de información que tenía el periodismo, ahora cualquier persona puede divulgar noticias, algunas de ellas de una calidad ínfima y poco veraz. Noticias como estas hacen que el periodismo sufra una gran pérdida de valores y que se esté erosionando gravemente su prestigio.

Debido a esto, los periodistas están obligados a adaptarse a los nuevos tiempos, ser capaces de competir y ser capaces de demostrar que aún queda buen periodismo interesado en contar detalladamente la verdad, acercarse a la gente para que les cuenten los hechos, tomarse el tiempo necesario para obtener y redactar una noticia de calidad, y, sobre todo, contar más de lo que los grandes poderes de este país quieren que cuenten.


Como conclusión, podemos decir que está más que claro eso de que la crisis del periodismo nos afecta a todos, puesto que cada vez estamos menos informados y las noticias son de una calidad ínfima y pocas veces verificadas. Pero, el problema no es sólo ese, el problema es que a la mayoría de la población parece que le da igual, se contenta con lo que les cuentan.

Con respecto al pequeño porcentaje de la población que les preocupa esto, tampoco están bien informados, puesto que suelen criticar sin saber y echar la culpa de todo esto a los periodistas que simplemente están haciendo el trabajo como les mandan sus jefes, como cualquier otro empleado de cualquier empresa, ya sea de comunicación, o no. La culpa de todo esto, aparte del mal uso que hace la gente de su poder en internet y de la crisis económica que claramente es un pilar fundamental ya que no hay recursos, es, claramente, de las grandes empresas de comunicación que en vez de hacer todo lo que está en sus manos para sacar a flote esta profesión, hacen todo lo contrario, provocando así la crisis de prestigio que en este país sufre el Periodismo.






 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Por Tidus, por todos los animales maltratados.

¿Esto es lo que os gusta? ¿Es vuestra afición hacer sufrir los animales?
Si buscamos una definición que se ajuste a vosotros, no saldría ninguna que fuera mínimamente buena.
Hay que ser cobarde, muy cobarde, para poder hacer esto, ¿quemarlo vivo? ¿por qué? ¿qué os ha hecho? Hay que tener mucha sangre fría y muy poco corazón. Estáis enfermos.....
 
No entiendo como puede haber personas capaces de hacer esto, de disfrutar haciendo sufrir, ya sea a personas como a animales. Pero, lo peor de todo, es que un animal no puede defenderse, no puede hacerte nada, no puede hablarte para decir que le estás haciendo daño. Solo llorar, chillar...esperar a que veas que es suficiente, que ya está sufriendo lo que tú querías que sufriese...
 Y que luego, después de todo lo que le has hecho, solo pueda mirarte con esa cara de pena y con esos ojos llorosos que reflejan todo el dolor que le acabas de causar, nada más...

Queman un perro atado a una valla en un solar de Benimàmet
 
La gente tiene que tomar conciencia de todo esto, y ver el tipo de personas que tienen alrededor. Luchar por esto, contra el maltrato animal.
 
Por Tidus, por todos los animales maltratados.
 
 



Deberes del Periodista.

I. Decir lo que acontece, no lo que quisiera que aconteciese o lo que se imagina que aconteció.

II. Decir la verdad anteponiéndola a cualquier otra consideración y recordando siempre que la mentira no es noticia y, aunque por tal fuere tomada, no es rentable.

III. Ser tan objetivo como un espejo plano; la manipulación y aun la mera visión especular y deliberadamente mostruosa de la imagen o la idea expresada con la palabra cabe no más que a la literatura y jamás al periodismo.

IV. Callar antes que deformar; el periodismo no es ni el carnaval, ni la cámara de los horrores, ni el museo de las figuras de cera.

V. Ser independiente en su criterio y no entrar en el juego político inmediato.

VI. Aspirar al entendimiento intelectual y no al pensamiento visceral de los sucesos y las situaciones.

VII. Funcionar acorde a su empresa --quiere decirse con la línea editorial-- ya que un diario ha de ser una unidad de conducta y de expresión y no una suma de parcialidades; en el supuesto de que la no coincidencia de criterios fuera insalvable, ha de buscar trabajo en otro lugar, ya que ni la traición (a sí mismo, fingiendo, o a la empresa, mintiendo), ni la conspiración, ni la sublevación, ni el golpe de estado son armas admisibles. En cualquier caso, recuérdese que para expòner toda la baraja de posibles puntos de vista, ya están las columnas y los artículos de opinión.

VIII. Resistir toda suerte de presiones: morales, sociales, religiosas, políticas, familiares, económicas, sindicales, etc., incluídas las de la propia empresa. (Este mandamiento debe relacionarse y complementarse con el anterior.)

IX. Recordar en todo momento que el periodista no es el eje de nada sino el eco de todo.

X. Huir de la voz propia y escribir siempre con la máxima sencillez y corrección posibles y un total respeto a la lengua. Si es ridículo escuchar a un poeta en trance...¡qué podríamos decir de un periodista inventándose el léxico y sembrando la página de voces entrecomilladas o en cursiva!

XI. Conservar el más firme y honesto orgullo profesional a todo trance y, manteniendo siempre los debidos respetos, NO INCLINARSE ANTE NADIE.

XII. No ensayar la delación, ni dar pábulo a la murmuración, ni ejercitar jamás la adulación: al delator se le paga con desprecio y con la calderilla del fondo de reptiles; al murmurador se le acaba cayendo la lengua, y al adulador se le premia con una cicatera y despectiva palmadita en la espalda.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

15-M


El movimiento 15-M, o también llamado movimiento de los indignados, es un movimiento social que empezó a surgir después de años en los que la clase trabajadora no hacía más que recibir malas noticias.

Por la Plataforma de coordinación de grupos pro-movilización ciudadana, se firmó éste texto que antecede la convocatoria para la manifestación:





Es uno de los primeros mensajes del que muchos tienen noticia sobre de la ahora conocida plataforma '¡Democracia real YA!' (en adelante DRY), creada por un grupo de ciudadanos que decidió indignarse e invitar al resto de la población a hacerlo.

Se publica el 7 de Marzo de 2011 en la página alternativa Kaosenlared.net. Es cierto, que antes hay un trabajo de puesta en común de ideas, de toma de decisiones en webs y foros públicos de internet, en reuniones ciudadanas bajo la sombra de una creciente indignación. Pero este es uno de los primeros mensajes a escala nacional en una web de cierto calado. Así empieza la carrera pública del movimiento 15-M.

El 11 de Marzo se crea el evento principal en Facebook, donde se subió videos de protesta en apoyo al movimiento en unas 70 ciudades españolas y 60 localidades en diversas partes del mundo, desde Londres e Italia, hasta Australia y Brasil.

La gente comienza a participar a través de los comentarios en la cuenta oficial de DRY, y, unos días después, más de diez mil personas han confirmado ya su asistencia a la manifestación del 15-M.

El 15 de Marzo, el Diario de Adarve (Córdoba) dedica su editorial a la plataforma. El texto explica las motivaciones que hay detrás y analiza la necesidad de una regeneración en la sociedad actual. Un día después, dan un paso más en las redes sociales y nace el Twitter oficial de DRY. A partir de ahora se convertirá en uno de los motores principales de dicha plataforma.

Ya desde el principio, la cuenta de Twitter se enfoca en la interacción con los usuarios y en el enlace de información importante para formar a la ciudadanía.

De esta manera, publican comparativas de tipos de parlamento, críticas a los partidos principales, recursos que fomentan la participación de la sociedad, etc.

Lo más importante, es que no sólo son un grupo de jóvenes que buscan hacer ruido, sino que también tienen propuestas. Aprovechando la tecnología de la información y bajo el lema: ''no somos mercancía en manos de políticos y banqueros'', montaron un ''tweetómetro'' para que los españoles pudieran votar sobre las propuestas, que incluirán en su lista de peticiones.

Después de todo esto, los indignados establecen ocho puntos con sus reivindicaciones:

-Eliminación de los privilegios de la clase política: acción de control estricto del absentismo de los cargos electos, la supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones, equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias indispensables para el ejercicio de sus funciones, etc.
 
-Medidas para acabar con el desempleo: Un reparto más racional del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%). Limitar a los 65 años la edad de jubilación, sin que pueda aumentarse dicho límite hasta que se elimine el desempleo juvenil.

Establecer bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal. Prohibir los despidos colectivos a las grandes empresas que hayan tendido beneficios y fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos, etc.

-Derecho a la vivienda: Expropiación de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido. O como alternativa, que el Estado y garantice ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

Con respecto a esto, cabe destacar, que el movimiento ha logrado evitar hasta ahora una serie de desahucios por impagos de hipotecas en varias ciudades del país. Para ello, los jóvenes se organizan por medio de Twitter y Facebook, alertando a la gente sobre la hora y el día en que deben presentarse frente al hogar a embargar.

-Servicios públicos de calidad: Supresión de los gastos superfluos en las administraciones públicas y el establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos, contratación de personal sanitario necesario hasta acabar con las listas de espera.

Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo. Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados. Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia,etc.

-Fiscalidad: Aumentar los impuestos de las grandes fortunas y entidades bancarias. Eliminación de las SICAV (sociedades de inversión de capital variable que gozan de inmunidad fiscal). Recuperar el Impuesto sobre el Patrimonio y el control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales, etc
 
-Control de las entidades bancarias: Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social. Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión u obligar a la devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo el capital público aportado, etc.

 

-Democracia participativa: Garantizar el acceso libre a Internet. Abolición de la Ley Sinde. Y protección de la libertad de información y del periodismo de investigación. Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos y también para las medidas dictadas por la Unión Europea.

Modificar la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.

Fortalecer la independencia del poder judicial: reforma de la figura del ministerio fiscal para garantizar su independencia e impedir que el poder ejecutivo nombre a los jueces del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial, etc.

-Reducción del gasto militar: En 2009 el gasto militar en España representó el 1,3% del PIB, fueron 18.609 millones de euros los destinados a este apartado. Esto supuso cinco veces más que el que recibió la investigación sanitaria, el doble que reciben las universidades para investigar y veinte veces más que la investigación agrícola.

 

Comienzan a aparecer en los medios de comunicación, aunque de forma débil todavía. Radio 3 es uno de los primeros en darles un hueco para explicar sus intenciones de cara al 15-M. Así, Estado del Malestar, otro de los afines aparece en nuestros receptores el 18 de Marzo. Un día después, El Confidencial publica una información sobre la manifestación.

Por todos es conocido que muchos medios de comunicación, especialmente la TV, criticará después la falta de propuestas concretas de la gente de las acampadas. Sin embargo, como podemos ver, éstos ya han lanzado sus ideas con dos meses de antelación.

El lunes 28 de Marzo es el día elegido para iniciar una nueva campaña en Twitter para darse a conocer. Eligen un hashtag, es decir, una etiqueta para colocar en los mensajes y asaltan el 'trending topic' (ranking de temas de Twitter) haciendo uso del lema #nolesvotes. Así comienza la carrera de verdad en la red social.

Los medios de comunicación parecen estar cada vez más interesados en la convocatoria. El mismo día surge un mensaje que da cuenta de la paralización de un reportaje de Telecinco centrado en la plataforma. Al final, Espejo Público emite un trabajo en Antena 3 sobre DRY.

Ya en Abril, DRY aparece en El Periódico, unos días después ABC y El País se hacen eco de la información sobre la manifestación del 15-M. A partir de ahora, la convocatoria aparece con más fuerza en medios de comunicación de todo tipo. DRY abre un portafolio donde se cuelga cada una de las informaciones realizadas al respecto. Además, celebra que son el canal nuevo con más seguidores en Youtube del mes de Marzo. El dato habla de la influencia que la plataforma está comenzando a tener en internet.

Poco después, el 14 de Abril DRY aparece en El Mundo. Es el mismo día elegido para responder a través de Twitter a otra de las grandes preguntas que se han realizado los medios de comunicación. ¿Quién financia a los organizadores? ¿De verdad subsisten de lo que la gente llevará posteriormente a las acampadas?

DRY Madrid, a través de PAYPAL y otras fórmulas, pide contribución a los usuarios de Twitter para poder continuar con la campaña, aunque como se verá más tarde no será suficiente y necesitarán de ayuda en cada una de las acampadas. Por supuesto, siempre pidiendo materiales y nunca dinero.

Poco a poco, diferentes ciudades de España y del extranjero se unen a las manifestaciones preparadas para el 15-M, DRY actualiza su mapa de convocatorias. A tres semanas de la manifestación, la campaña se multiplica en las calles y los medios de comunicación.

A menos de 24 horas para la manifestación, UPyD Madrid pregunta si es posible adherirse a la convocatoria. La respuesta de DRY es tajante. No rechazan nada a nivel personal, pero no quieren siglas ni sindicatos.

El 15 de Mayo ocurre lo que todos conocen. ¡Democracia real YA! llena las calles de numerosas ciudades y el ejemplo de la acampada de la Plaza del Sol se extiende al resto de España.

De la acampada que se realizó en Sol, podemos decir que ese 15 de mayo, al término de la manifestación, un grupo de jóvenes decidió quedarse, e inició un hecho fascinante que marcará la historia de protestas cívicas de nuestro país: instalaron un campamento en la plaza de Sol. Al día siguiente, la policía obliga a esas personas a abandonar el lugar.

Sin embargo, la historia de los indignados no terminó en ese desalojo, puesto que, apenas unas horas después, el número de tiendas se había duplicado. El efecto llamada, el descontento acumulado, el uso de redes sociales para difundir las noticias de la acampada, y lo novedoso y atractivo de la protesta, fueron algunos de los factores que facilitaron su rápido crecimiento.

En vista de la importancia que tomaban los acontecimientos, la plataforma DRY respaldó a los acampados, aunque dejando claro que ellos no estaban detrás de lo que estaba ocurriendo en el kilómetro cero.

El mismo día 16 solicitaban permiso para permanecer en la plaza hasta el día de las elecciones municipales y autonómicas (22 de Mayo).


La respuesta llegó dos días después: la Junta Electoral de Madrid, entendiendo que podían influir en los comicios, prohibía cualquier tipo de concentración en la jornada de reflexión, e incluso, el día de las elecciones.

Es por todos conocido que la prohibición decretada por las autoridades no fue respetada. En los días previos a las elecciones, el número de acampados fue en aumento, llegando a su culmen durante las últimas horas de la tarde, cuando tenía lugar la asamblea general. A pesar de las reiteradas advertencias de la Junta Provincial, que fueron a su vez ratificadas por la Junta Electoral Central, la acampada de Sol se mantuvo durante la jornada de reflexión, y también, el día de las elecciones.

Una semana fue suficiente para que Sol se convirtiera en el centro de todas las miradas y en el ejemplo a seguir para más de cuarenta acampadas surgidas en toda España, a las que hay que añadir las que han ocurrido fuera de nuestras fronteras. Estas copiaban, no sólo su sistema de protesta, sino también su organización interna a base de comisiones y grupos de trabajo.

Sol era un sinónimo de esperanza, de transparencia, de solidaridad, de pueblo al fin y al cabo. Su popularidad entre la ciudadanía rondaba, según las encuestas de distintos medios de comunicación, el 70%.

 
Cuando la noche cayó sobre la plaza de Sol el 22 de Mayo, la frustración se reflejaba en el rostro de los indignados. Podían vestirlo de reflexión, podían avisar a los políticos de que les vigilarían muy de cerca, pero la realidad era que se sentían derrotados.

En un principio, los resultados de las urnas no debían haber cambiado nada en la protesta de Sol. No obstante, dejándose llevar por la rabia, cambiaron el guión de lo acordado. Una acampada que iba a desaparecer el Lunes 23, se prolonga indefinidamente.

Este movimiento español, se puede decir que está basado, en parte, en el movimiento islandés, y no en las revoluciones surgidas en los países árabes como han apuntado algunos medios.

Lo que sucedió en Islandia, en resumen, es que el gran banco del país, llamado Kaupthing, se había hundido y la economía pendía de un hilo. Fue ahí cuando un ciudadano llamado Hördur Torfason se acercó al Parlamento micrófono en mano para que todos los ciudadanos pudieran expresar sus opiniones. La iniciativa reunió cada vez a más gente, y el gobierno, acorralado, convocó elecciones.

Los islandeses no perdonaron ni a los políticos ni a los banqueros, por lo que muy organizados, crearon una asamblea de 25 ciudadanos que llevaron a cabo una reforma de la Constitución. Y ahí, es donde querían llegar los ciudadanos españoles que se manifestaban.

 

 

El 15M agrupa a muchos sectores de la población, y entre sus bases se encuentran la de ser un movimiento apartidista (sin afiliación a ningún partido o sindicato), pacífico, horizontal y transparente, sin estar sujeto a ningún tipo de registro.


Sin embargo, tal argumento es una total falacia si echamos mano a sus cimientos teóricos más próximos. Un movimiento que pide la nacionalización de la banca, o la consecución de un Estado laico, son medidas que, tanto teórica como históricamente han sido de izquierdas.

La unión de los de abajo contra los de arriba se llama lucha de clases, y ese joven que decide despertar y luchar contra el dirigente político malvado que decide robarle el sueño se llama conciencia de clase.

Y todos y cada uno de estos elementos son necesarios, tanto en la teoría como en la práctica, para que un movimiento que lucha por los intereses de los más desfavorecidos triunfe.

En la actualidad, este movimiento se organiza a través de asambleas populares que se realizan en parques o plazas de cada barrio, y está estructurado en diversas comisiones (Legal, Comunicación, Acción, Información, etc) y grupos de trabajo (Cultura, Educación, Política, Medio Ambiente, Economía, Feminismo, etc).

 

Las asambleas dan voz y audiencia a quienes no la tenían y a quienes se sienten excluidos de un sistema político como el nuestro. El movimiento del 15-M, al menos en este momento, no podría existir con otro modelo de toma de decisiones. Pero eso no significa que el asamblearismo no plantee algunos problemas de cierto calado. A continuación se enumeran algunos de ellos:

 

-       Sacralización. En ocasiones se mitifica el movimiento asambleario y no se perciben los problemas que pueden surgir en el. Especialmente la gente más joven y con menos experiencia en movimientos sociales suele ver en las asambleas un elemento de identificación colectiva que colma sus anhelos de expresión sin reconocer los numerosos problemas de un método de organización exclusivamente asambleario.


-       Asamblea como fin y no como medio. A veces las asambleas se convierten en un fin en sí mismo y no en un medio para conseguir consensos, tomar decisiones, plantear debates…Los objetivos pasan entonces a un segundo plano.

-       Falta de cultura asamblearia. El método asambleario presupone que todos sus participantes tienen una cultura asamblearia, voluntad de consenso, respeto a las posiciones discrepantes y una cierta predisposición para el diálogo y la negociación. Pero la experiencia demuestra que eso no es así. En el movimiento del 15-M hay un núcleo de personas muy experimentadas en asambleas pero hay muchas más que no tienen ese bagaje ni conocen sus herramientas.
-       Poca eficacia. Las asambleas son habitualmente muy poco operativas y su eficacia suele ser inversamente proporcional al número de asistentes. En muchas ocasiones la toma de decisiones se prorroga de una asamblea a otra.

 
-       Proceso excesivamente largo e incómodo. Rara vez las asambleas son ágiles. Suelen durar varias horas y suelen realizarse en la calle y en unas condiciones ambientales a veces difíciles. El resultado es que muchas personas acaban autoexcluyéndose de ellas, especialmente los más mayores. A veces requieren de un nivel de compromiso y de dedicación que mucha gente no puede asumir.

-       Ausencia de debate. Casi nunca se plantean verdaderos debates de ideas. Habitualmente se trata de una sucesión de opiniones, arengas o propuestas sin que haya una confrontación entre ellas desde la razón y los argumentos.

-       Poco espacio para las ideas divergentes. El ambiente colectivo rara vez permite que ideas diferentes a las más aceptadas por la mayoría se planteen y se escuchen desde la ausencia de prejuicios.

-       Excesivo peso de lo emocional. Las asambleas multitudinarias son un espacio perfecto para las arengas, las consignas y los mítines. Y aunque el refuerzo del sentimiento colectivo resulta importante esto resta peso al pensamiento crítico.

-       Las reacciones y la corrección política. Las muestras de agrado o de rechazo, los aplausos, los silbidos o los abucheos ante las intervenciones que se hacen pueden coartar determinadas opiniones y fomentan lo políticamente correcto.

-       La importancia de los moderadores. El papel de los moderadores en la asamblea puede ser en ocasiones demasiado determinante. Hay que decir, no obstante, que las personas que se han ocupado de tomar turnos y de moderar las asambleas del movimiento del 15-M han sido un auténtico ejemplo de paciencia y respeto y merecen el mayor de los reconocimientos.


-       Confusión entre praxis e ideología. Es habitual que en las asambleas donde se trata de decidir algún asunto práctico se mezclen cuestiones ideológicas que contribuyen a enredar el debate. Mucha gente siente la irrefrenable necesidad de expresar sus ideas, sus críticas al sistema o sus planteamientos políticos y para ello utilizan cualquier espacio asambleario, aunque el objetivo de la asamblea no sea ese.

 

-       Poco peso de la diferencia. La pretensión de horizontalidad de las asambleas obvia el hecho de que en cualquier colectivo humano existen diferencias. La realidad nos dicta que hay personas con mayor nivel de compromiso, más preparadas en uno u otro ámbito, con mayor capacidad de análisis o con mejor perspectiva para elaborar propuestas. Las asambleas hacen tabula rasa y no suelen tener en cuenta esa realidad.

-       Relativismo. Sobre el método asambleario planea una concepción un tanto relativista. Se presupone que todos los planteamientos son igualmente válidos y legítimos. Pero lo cierto es que hay ideas de mayor calidad, más sanas y mejor argumentadas que otras.

-       La cuestión de la democracia. No es cierto que el asamblearismo sea un método totalmente democrático para la toma de decisiones. En algunos casos las asambleas abiertas incluso pueden llegar a ser manifiestamente antidemocráticas. A veces las decisiones sobre una determinada propuesta se toman por un grupo humano mayor del que la va a poner en práctica (como en el caso de si mantener o no las acampadas).

-       Poco blindaje ante las manipulaciones y los “desembarcos”. Al tratarse de asambleas abiertas se corre el riesgo de que un determinado colectivo pueda, en un momento dado, “desembarcar” en la asamblea y tomar decisiones que subviertan el espíritu de la movilización.

-       Votar y consensuar. El objetivo de las asambleas es el de buscar el consenso y evitar la votación y el poder de la mayoría. Pero la realidad es que se acaba estableciendo una especie de voto por aclamación donde las minorías quedan silenciadas por la presión de una mayoría que ovaciona sus posiciones. El consenso supone negociación y diálogo y las asambleas multitudinarias no siempre son un buen espacio para ello.


También se puede añadir, que existe una lista de obras, algunas libres, producidas por las asambleas, acampadas y otros grupos del 15-M, así como otros colectivos en relación al movimiento. Algunas de ellas son:


-       ‘’Carta abierta a Cristóbal Montoro: ¿dónde pagan los ricos españoles sus impuestos?’’

-       ‘’Carta abierta al ministro de Guindos sobre Bankia’’

-       ‘’Carta de un minero para explicar la realidad de su situación’’

-       ‘’Carta abierta al Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy: ¡son ustedes unos miserables!’’

-       ‘’Carta abierta a la sociedad española’’

-       ‘’Querida Cristina, tenemos que hablar…’’
 

 

  (Asamblea San Blas)

martes, 27 de noviembre de 2012

La comunicación política, por Luis Arroyo.


Hemos asistido a una conferencia relacionada con los másters de investigación, que trataba sobre la comunicación política.

Esta conferencia ha sido realizada por Luis Arroyo, sociólogo y consultor de comunicación política. Es considerado uno de los más prestigiosos profesionales de su sector, y ha trabajado para numerosos medios e instituciones, como en el Gobierno de España al mando del PSOE, en el que estuvo 4 años.

Para empezar la conferencia, nos recomienda el libro que ha publicado este año, llamado ‘’El poder político en escena’’.

La primera idea que nos plantea es, la manera que tienen los políticos de elevar las expectativas, lo que él llama ‘’Síndrome de Disney World’’.
Para ello nos cita esta fórmula:  S=R-E

Lo que viene a ser: Satisfacción= Resultado – Expectativas

Luis Arroyo, utiliza para esto la metáfora ‘’cien días en el quirófano’’. El gobierno del PP no hace más que alargar lo que dejó el PSOE en vez de solucionarlo, se empeña en decir que ‘’no tocarán órganos vitales’’, los cuales son por ejemplo, la sanidad y la educación. Pero al final, de una manera u otra, acaban tocándose esos ‘’órganos vitales’’.

Si manejas bien las expectativas, la gente te entenderá mejor. Por ejemplo, cuando nos dicen: ‘’todavía no se va a crear empleo, el año que viene tampoco, pero al siguiente año todo mejorará…’’, para que cuando llegue el día en el que las cosas mejoren, sea o no sea ese año, puedan decirnos: ‘’lo dijimos, había que tomar medidas…’’, y así la gente piense: ‘’pues quizá tenían razón…’’.
Para entender todo esto del manejo de las expectativas, nos recomienda otro libro, llamado ‘’Mind over mind’’.

El manejo de las expectativas es fundamental para afrontar la comunicación política.

 
En la segunda idea, plantea la relación que tiene la población con la política. Respecto a esto, se pueden dar unos porcentajes:

-          Un 40% de la población les da igual la política.

-          Un 40% participa siempre en la misma dirección

-          Un 20% son persuadibles (actúan en función de cómo van las cosas, pueden ir en una dirección o en otra).

También nos cuenta que, cuanto más nos informamos y participamos en relación con la política, más difícil es que cambiemos de opinión, puesto que nos polarizamos.

Nos habla de lo que él llama ‘’racionalidad limitada’’: el cerebro no está preparado para afrontar la verdad de las cosas ni para defendernos de las ideas contrarias a las nuestras ya que no nos informamos de ellas.

Menciona también el llamado ‘’Framing’’ (enmarcado): en función de lo que me digan estoy de acuerdo o en desacuerdo.

Por ejemplo, si decimos: ‘’Es malo que el Estado intervenga en…’’, estará de acuerdo el 98% de los encuestados.
Pero si por el contrario decimos: ‘’Es bueno que el Estado intervenga en…’’, también estará de acuerdo el 98% de los encuestados.
Esto, significa que las palabras son definitivas para que la gente piense una cosa u otra.

También podemos poner otros ejemplos tales como:
‘’Estoy de acuerdo en pagar más impuestos si eso significa tener más funcionarios’’, están de acuerdo el 20% de los encuestados.
Pero si decimos: ‘’Estoy de acuerdo en pagar más impuestos si eso implica tener más policías, más profesores, más militares…’’, está de acuerdo el 80% de los encuestados.
¿Por qué? Son funcionarios, simplemente se ha dicho de una forma diferente.

 
La tercera idea es, que lo mejor que puedes ofrecer a los persuadibles es un buen relato.
Como por ejemplo Coca-Cola y Pepsi. No nos dicen que es una bebida marrón y efervescente, sino que la Coca-Cola es la alegría, o que tomar Pepsi es ‘’la alternativa’’, como si fueras especial por tomarla.

Otros ejemplos muy significativos pueden ser:
-          Hitler (La gran Alemania)

-          Rusbell (New Deal)

-          George Bush (guerra contra el terror)

Todos ellos se creen su propia narrativa política.


Luis Arroyo, también nos cuenta  en otra idea que el público no está atento, no se apasiona por saber la realidad de las cosas. Cada uno piensa en su realidad, lee SUS periódicos, escucha SUS cadenas de radio, etc. Lo que se entiende por  ‘’lo mío, no lo de los demás’’. Con lo cual, ya se está perdiendo la realidad de las cosas, al no interesarse por el mundo que le rodea.
Por eso, un relato tiene que referirse a emociones:
Por ejemplo, a un político se le presenta de tal manera y con tal apariencia que parezca una persona fuerte, que tiene las cosas claras. Aunque luego en realidad, como dice Arroyo: ‘’sea más tonto que Abundio’’. 

También nos cuenta cosas tales como que todo buen relato tiene un antagonista (enemigo), y que hay una secuencia lógica en casi cualquier forma de comunicación. En relación con esto último, podemos explicar, que, los políticos, para llamar la atención, primero señalan que ‘’hay un problema’’. Con esto, ya crean el proceso de escucha que querían, tienen al público atento, con lo cual, ya pueden dar paso a la solución que desde el principio querían proponer.

Para él, la frase: ‘’no dejes pasar la oportunidad de una buena crisis’’, le parece frívola, pero en realidad los políticos la utilizan mucho, puesto que es una gran oportunidad para acercarse al pueblo para que piensen que son comprendidos y que pueden ser ayudados. Pero realmente se trata simplemente de ganar votos. Esto, Arroyo lo llama ‘’formación entorno a la bandera’’.
Otro ejemplo de esto, es por ejemplo, cuando a Berlusconi le dieron una pedrada en la nariz. De repente, la gente se compadecía de él, y le daban más aprobación a partir de ese momento.
‘’Seguro que le daban más puntos de aprobación según el número de puntos de sutura’’, bromeaba Luis Arroyo sobre este tema.

 La cuarta idea es, las cosas que están pensadas para que salgan en televisión. Por ejemplo:

Obama, para la reforma de sanidad, busca a posta a un niño al cual se le ha muerto la madre debido a que antes las empresas no firmaban con sus trabajadores ningún seguro médico, con lo cual, no pudo sobrevivir a su enfermedad.

Viendo esto, se piensa que se están haciendo buenas acciones, pero realmente estaba todo pensado y acordado.

La quinta idea, se resume en: ‘’Si no tienes nada que decir, no concedas entrevistas’’.
Ruedas de prensa, entrevistas, debates… ¿Para qué? Si muchas veces no tienen nada que decir.
Para esta idea, Arroyo nos pone el ejemplo de el programa ‘’Tengo una pregunta para usted’’, donde es bien conocida la famosa pregunta que se le hizo a Zapatero, por aquél entonces presidente del Gobierno: ‘’¿Sabe cuánto cuesta un café en la calle?’’, a lo que él respondió:

‘’Sí, 80 céntimos’’.  Claramente falló.
Pero, en realidad, no te están preguntando solo eso, les interesa saber si eres un ciudadano común, alguien que está al pie de la calle, un ser humano que conoce la vida cotidiana de sus semejantes.

 Como anécdota, Arroyo nos cuenta que hubo un fallo, y Zapatero no recibió a tiempo la carpeta con las cosas que podía responder para salir del paso, por lo que ya no se la pudieron entregar.
‘’Lo más gracioso es que fui yo quien mandó esa carpeta’’, añade Luis.

 
También nos habla en la sexta idea, de lo que él llama ‘’Síndrome de Roberto Carlos’’.
Todos los políticos quieren tener un millón de amigos en Facebook, twittear y tener un millón de seguidores… Simplemente por el hecho de que así le llegará el mensaje que quieran transmitir a mucha más gente.
Aunque todo esto ahora está cambiando y ya no se da tanto.

La séptima idea se resume en: ¿buscar el punto débil del adversario? No, mejor atacar el punto fuerte. Suele ser más eficaz.

También, nos habla del papel de los actores políticos.
Dominan y guían la opinión de los demás (como el macho alfa en los animales).
De aquí surge la pregunta: ¿quién es la élite y quién sigue a la élite?
En la élite se encuentran los periodistas que sirven de engranaje para los grandes políticos. Conviven unos con otros.
Estos periodistas son los llamados ‘’Agenda Setting’’.
Los componentes de esta élite, marcan donde están los relatos, dentro, claro está, de los límites que marca la sociedad.
Sobre esto, pone como referencia  el periódico ‘’La Vanguardia’’, para él un claro ejemplo de la relación ‘’parasitaria’’ entre periodistas de élite y políticos de élite.
Este periódico cambia según el partido que gobierne.


 Nos habla de la aparición de un nuevo concepto de la palabra orgullo, el cual, antes era bastante negativo.
‘’Cuando hay crisis’’, explica, ‘’la gente se vuelve más conservadora, más devota, más fuerte y autoritaria, más patriota, y rechaza más al inmigrante’’. De ahí el nuevo concepto de orgullo.

También nos ha contado un poco la noticia de que Marcelino Iglesias ha tenido el gran fallo de comparar en nacionalismo catalán con  el nazismo, recordando las millones de muertes que causó Hitler.

 Y, por último, nos hace la recomendación de un libro, el cuál le parece muy interesante, llamado ‘’Pensar rápido, pensar despacio’’, escrito por Daniel Kahneman (especialista en framing).

Este libro, nos hace reflexionar sobre cómo pensamos, nos hace ver cuándo podemos confiar en nuestras intuiciones y cuándo no, qué decisiones tomar en nuestra vida profesional y personal, cómo podemos protegernos de nuestros fallos mentales que nos crean problemas, etc.

 

 


 

 
Lucía.